El Brighton & Hove Albion, dirigido por Fabian Hürzeler, atraviesa una temporada marcada por la irregularidad que lo mantiene en la decimocuarta posición de la tabla con 25 puntos, reflejo de su falta de continuidad en los resultados. El equipo no ha conseguido victorias en sus últimos cinco compromisos, sumando tres empates y dos derrotas, una racha que ha frenado su avance en la clasificación. En su presentación más reciente, Brighton igualó 2-2 como visitante frente al West Ham United, mostrando capacidad de reacción ofensiva pero también ciertas fragilidades defensivas. Con un balance de 28 goles a favor y 27 en contra, el conjunto mantiene números relativamente equilibrados, aunque necesita mayor solidez atrás para evitar pérdidas de puntos. De cara a los próximos encuentros, Brighton buscará apoyarse en su mejor rendimiento como local y en el talento de su ataque para estabilizar su juego y volver a encaminarse hacia una posición más cómoda en la tabla.
El Burnley, bajo la conducción de Scott Parker, atraviesa una situación muy complicada en la temporada que lo mantiene en la decimonovena posición de la tabla con apenas 12 puntos, inmerso en la lucha directa por evitar el descenso. El equipo no ha logrado encontrar regularidad en las últimas jornadas, ya que en sus cinco partidos más recientes ha sufrido tres derrotas y solo ha podido rescatar dos empates, una racha que refleja sus dificultades para competir con mayor solidez. En su compromiso más reciente, Burnley cayó por 1-3 como local frente al Newcastle United, un resultado que volvió a exponer sus debilidades defensivas. Con una diferencia de goles negativa de 20 a favor y 37 en contra, el conjunto necesita mejoras urgentes tanto en la organización defensiva como en la efectividad ofensiva si quiere tener opciones reales de salir de la zona baja y mantener la categoría.
